El resumen de la sesión

Después de la sesión, los próximos pasos

Fue mucha información en una hora. Esto es lo más importante, en el orden en que vas a hacerlo, y dónde leer más.

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  1. El método, en resumen

    • El principio: cuando los testículos se mantienen arriba, dentro de los canales inguinales, 15 h al día, están a la temperatura del cuerpo. Son dos o tres grados de más para las primeras fases de la producción de espermatozoides: la producción se frena, y vuelve a arrancar cuando se deja el anillo. El anillo no hace nada más que mantener los testículos arriba.
    • Los estudios de Toulouse (Dr. Mieusset, desde los años 80, con calzoncillos 15 h al día): casi todo el mundo bajó por debajo del umbral, todo el mundo recuperó la fertilidad, con efectos secundarios frecuentes, aunque leves y pasajeros (irritaciones, incomodidad de las primeras semanas). No se encontró ningún efecto sobre la testosterona, el ánimo ni la libido, y no se estableció ningún vínculo con el cáncer. Cohortes pequeñas y seguimiento de hasta 4 años: alentador, todavía no sólido. La revisión de 2024 reúne 26 estudios y 1675 hombres.
    • TESTIS 2023: 970 personas que llevan más de seis meses con el método. Seis embarazos no previstos, todos antes del umbral. Índice de Pearl 0,53 en toda la cohorte, frente al condón (15), la píldora (8 a 9) y el DIU de cobre (0,8) en uso habitual.
    • El umbral: menos de 1 millón de espermatozoides por mililitro, el estándar de toda la anticoncepción testicular. Una fertilidad habitual va de 15 a 300 millones. La anticoncepción no la hace el tiempo que llevas el anillo puesto, la hace un espermiograma por debajo del umbral.
    • No para todo el mundo: en las cohortes recientes, entre el 7 y el 25 % de las personas no alcanzan el umbral. Todavía no se sabe explicar por qué, ni preverlo de antemano: lo dice el espermiograma.

    Para leer más: el método en 7 preguntas, la tesis TESTIS, la guía del Colegio de Medicina General.

  2. Primero, el chequeo médico

    Una consulta con un o una profesional de la salud, para descartar contraindicaciones. Medicina general, ginecología, partería, andrología o urología: lo que importa es que la persona acepte hablar del tema. El mapa de profesionales reúne a quienes ya acompañan el método. Puedes llevar la guía del Colegio de Medicina General, escrita para el personal médico.

    El espermiograma de referencia, con 2 a 7 días de abstinencia. Es el punto de partida para leer los que vengan después, y para cuando decidas dejar el método. Se hace en laboratorio y con receta médica se reembolsa. Una receta renovable para las pruebas de seguimiento te ahorra pedirla cada vez. Para encontrar o recomendar un laboratorio: el formulario de laboratorios.

    El orden importa poco, pero sin receta el espermiograma se paga. Con una consulta en línea basta para conseguirla.

  3. Encontrar tu talla

    La talla se encuentra probando, nunca leyendo una tabla de medidas. Si queda chico, el anillo marca y aprieta; si queda grande, se desliza y los testículos vuelven a bajar. Hay 12 tallas, con un milímetro de diferencia de diámetro interior: entre una y la siguiente apenas se nota, y es a propósito.

    • En persona: te vas con uno o dos anillos probados ahí mismo, con aporte voluntario, entre 20 y 30 € cada uno.
    • A distancia: el kit de prueba trae las doce tallas, por 70 € más gastos de envío. Te las pruebas todas, con calma. Te quedas con dos y devuelves las demás en el mes, sin fecha límite, con el formulario de devolución; el envío de vuelta corre por tu cuenta. Para pedirlo: the-hot-spring.com.
    • Por qué dos tallas: es mejor tener un margen que acertar al milímetro. Con dos se da mucho más seguido con la buena que con una, y hay personas que usan las dos en el día a día, según el deporte o el descanso. Otras pasan años con una sola.
    • Un anillo que no te queda se cambia, las veces que haga falta: escríbenos, solo pagas el envío.

    La talla correcta es la más grande que todavía sujeta bien.

    Cómo se coloca, en imágenes: la guía ilustrada. Lo que todo el mundo olvida: llevar la parte de abajo del anillo hacia atrás, hacia el perineo, para que quede lo más pegado posible al cuerpo.

  4. Empezar poco a poco

    El error más común: ir demasiado rápido. Como en el deporte, se va subiendo poco a poco, 7 a 10 días hasta llegar a 15 horas al día. La app Otoko (en fase de prueba) te lleva la cuenta de las horas, si quieres: pedir acceso.

    • Para limitar las irritaciones: cortar o afeitar el vello, aceite, crema o talco para la piel, y la caña de un calcetín enrollada alrededor del anillo, contra la fricción.
    • La molestia: al probarlo, casi no pasa nada. Después de unas horas puede aparecer una sensación de falta de espacio o de presión, como con unas botas de montaña nuevas. Se quita el anillo en cuanto molesta y se baja el ritmo. El cuerpo se acostumbra rápido, no hace falta buscarse la incomodidad.
    • Un dolor agudo, o que dura varios días, no es normal. Se quita el anillo, y si sigue, se consulta.
  5. El día a día: 15 horas de cada 24

    • 15 h al día en total, y nunca más de 9 h seguidas de pausa. Lo más simple: ponérselo al levantarse y quitárselo al acostarse. Un día por debajo de 15 h se recupera la noche siguiente, para llegar a las 15 h de cada 24.
    • Una pausa de más de 9 h: anotarla y comentarla. Si se repite, el protocolo se ajusta.
    • De noche, no como rutina. Se puede perder el anillo mientras duermes, y esas horas ya no se cuentan; además conviene evitar que el anillo prolongue una erección nocturna. Para las noches de recuperación, un calzoncillo o un anillo que no apriete el pene.
    • Más de 24 h sin ponerlo: se vuelve al día cero. Otra anticoncepción hasta tener un espermiograma por debajo del umbral, tres meses después. Un espermatozoide tarda 74 días en formarse y no sabemos medir el riesgo después de una pausa larga: un consentimiento, para ser libre, tiene que estar informado.
    • Para orinar: lo más simple es quitarse el anillo o aflojarlo. Para el deporte: el sudor y el movimiento lo hacen resbalar, así que se quita durante el esfuerzo y las horas se recuperan después.
  6. Verificar, nunca suponer

    La anticoncepción no la hace llevar el anillo 15 h al día durante 3 meses ni durante 3 años. La hace un espermiograma por debajo de 1 millón de espermatozoides por mililitro.

    • A los 3 meses: espermiograma. Si da por debajo del umbral, se confirma con un segundo tres semanas después. Si da por encima, se espera tres semanas y se repite. Si sigue por encima, se consulta para ver otras opciones.
    • Al menos dos pruebas por debajo del umbral antes de dejar la otra anticoncepción, y después una prueba al menos cada 3 meses. Más a menudo, menos riesgo: por encima de ese mínimo, el ritmo se decide entre dos.
    • La fertilidad habitual va de 15 a 300 millones por mililitro, y varía mucho según la persona y el momento. El umbral de 1 millón es el estándar que se usa para la anticoncepción.
  7. Hablarlo entre los dos

    El punto de partida: quien sostiene la eficacia de la anticoncepción no es quien corre el riesgo de embarazo. Ese desfase se trabaja hablando, y la confianza en el método se construye con el tiempo y con las pruebas. Cuatro cosas que se deciden entre los dos:

    • Las pruebas: cuántas antes de tener relaciones sin protección, y con qué frecuencia después. Mientras más pruebas hay, más confianza.
    • La rutina: más o menos de 15 h, se decide entre los dos. Con menos de 15 h hay menos probabilidades de estar por debajo del umbral a los 3 meses.
    • El umbral que buscan: 1 millón, o más exigente: 500 000, 200 000, cero. Todo se puede.
    • Combinar o no con otro método, y pensar la anticoncepción como algo que se mueve: nada está escrito en piedra, la estrategia puede cambiar.

    Y hablar de un posible embarazo antes de que llegue: así hay tiempo y espacio emocional para pensarlo.

  8. Volver a la fertilidad, algún día

    El retorno a la fertilidad llega por lo general en 4 a 6 meses, dos ciclos de producción, y hasta nueve meses para un espermiograma del todo normal. Dos cosas que conviene saber:

    • Tabaco, alcohol, estupefacientes, falta de sueño, saunas, ciertos medicamentos: todo lo que afecta la fertilidad puede alargar ese plazo.
    • Nada de embarazo mientras los parámetros no vuelvan a la normalidad. Otra anticoncepción durante la recuperación, y un espermiograma dentro de los valores normales, muchas veces después de más de 4 meses, antes de buscar un embarazo.
  9. Seguir con Otoko

    • La app Otoko, en versión de prueba: lleva la cuenta de las horas y manda los recordatorios. Pedir acceso.
    • La encuesta Otoko te va a llegar de vez en cuando. No es obligatoria, pero es lo que hace avanzar lo que se sabe del método.
    • La comunidad: el Discord para hacer tus preguntas, e Instagram para seguir los talleres.
    • Fabricar tus anillos: los talleres DIY, con aporte voluntario, para moldear tus propios anillos de silicona y llevártelos.
    • Repetir una sesión, esta vez con la otra persona, o para alguien a quien le vendría bien: reservar un horario.
    • Contarnos cómo te va. Contar tu experiencia, buena o complicada, aporta más al método que cualquier argumento.

Apoyar a Otoko

La sesión es de aporte voluntario, sin mínimo. Y sin mínimo quiere decir cero: se puede venir gratis, nadie mira quién aporta qué. Cuarenta euros es el aporte sugerido, más o menos lo que cubre el tiempo de quien facilita. Otoko funciona así desde el principio: quienes tienen más aportan un poco más, quienes tienen menos aportan menos, y el dinero no tiene que ser un problema al elegir tu anticoncepción. El monto se cambia libremente en la página de pago.

Los enlaces útiles

Hasta la fecha, no existe ningún dispositivo de anticoncepción certificado para la anticoncepción testicular. Las herramientas artesanales son experimentales, su eficacia y su inocuidad no están demostradas. No tienen efecto anticonceptivo como tales. Conviene considerar los jockstraps como ropa interior, y los anillos como simples anillos peneanos adaptados a la elevación testicular en el marco de un uso diario. Quienes lo deseen pueden experimentar con el método conociendo los riesgos y con seguimiento médico.